Acné en el adulto.

Presente en personas mayores de 25 años; preferentemente en mujeres que no han sufrido ácne en su adolescencia o a tenido episodio moderado en forma interrumpida

Las lesiones se localizan típicamente en la región peri bucal y mandibular. Pueden estar presentes alteraciones hormonales subyacentes (preferentemente hormonas sexuales)

Desde el punto de vista terapéutico hay que diferenciar si se trata de un cuadro asociado a una endocrinopatía, en este caso se trata en forma conjunta con el endocrinólogo o ginecólogo. Cuando el acné representa una mayor sensibilidad periférica con andrógenos normales, además del tratamiento tópico convencional está indicado el uso de terapéutica hormonal.

Si el acné es una enfermedad que altera la conducta del paciente adolescente, las molestias que ocasiona en el adulto son mayores y merecen tratarse

Acné, una compleja enfermedad

No hay otra enfermedad que cause más trauma psicológico, más conflictos entre padres e hijos, más inseguridad generacional, más sentimientos de inferioridad y sufrimiento mental que el acné. (Sulzberger y Zaldems. 1948)

Alrededor del 90% de los adolescentes y jóvenes lo padecen.
Se inicia la enfermedad a los 12 años y dura hasta los 20 años, mientras que en el 12% de las mujeres y el 3% de los hombres puede persistir hasta los 50 años.

El acné se debe a una alteración multifactorial de la unidad pilosebácea, estos factores son híperqueratosis por retención, aumento en la proliferación de las células del conducto folicular, mayor producción de sebo y colonización de la bacteria propionebacterium acnes.
La seborrea es esencialmente hormonodependiente, en particular por efecto androgénico.
Las glándulas sebáceas producen gran cantidad de sebo durante los 3 primeros meses de vida, y antes de la aparición de los caracteres sexuales secundarios (8 o 9 años) momento en que la glándula suprarrenal comienza a producir sulfato de dehidroepiandrosterona (SDHEA), ocasionando aumento deltamaño de la glándula sebácea y mayor producción de sebo.

El P. Acnes no inicia el acné, pero contribuye a desencadenar el proceso inflamatorio, provocando directamente inflamación o induciendo cambios bioquímicos del sebo, con la producción de ácidos grasos libres, fuertemente irritantes.
Debido a la dilatación del folículo sebáceo se forman los comedones abiertos, clásicos puntos negros (presencia de melanina en el sebo), o los comedones cerrados debido a la obstrucción del orificio de salida por las células de la epidermis.
A partir de los comedones se desarrollan las lesiones inflamatorias, Acné papulo- pustuloso. Cuando las lesiones inflamatorias son mayores a los 5 mm nos encontramos con el acné quístico que puede dejar secuelas cicatrízales importantes

Afortunadamente son menos frecuentes las variantes mas graves como son el acné conglobata cuyas lesiones exceden las localizaciones habituales del acné vulgar, comprometiendo el cuello, miembros superiores, abdomen, glúteos, axilas, ingle y periné.

Más del 25% de las lesiones evolucionan hacia formas muy inflamatorias, dolorosas y con una tendencia importante a la supuración, con un mal olor característico.

Dejan cicatrices irregulares, atróficas o queloides.

El Acné fulminans se inicia en forma súbita, con lesiones pustulosas, flemonosas, tractos, que evolucionan a úlceras necróticas, con secreción purulenta, dolorosas, que originan costras hemorrágicas y cicatrices residuales severas.
Las lesiones se localizan en tórax, hombros y dos tercios superiores de la espalda, con afectación facial variable y, en general, menos intensa.
Hay una gran alteración del estado general se acompaña de fiebre, malestar, astenia, anorexia, pérdida de peso, adenopatías, mialgias difusas, miositis, artralgias, artritis no destructivas.
Las articulaciones afectadas con mayor frecuencia son las caderas y rodillas. En otras oportunidades se asocia a desorden inflamatorio crónico de los huesos, de etiología desconocida, acompañado de lesiones osificantes en sitios de inserción ligamentaría y tendinosa, junto con artritis erosiva o no erosiva; las lesiones predominan en región esternocostoclavicular (80%) y menos frecuentemente en columna y cadera.

Acné y Hormonas, la testosterona

La testosterona, más conocida como la hormona masculina esta presente también en las mujeres, aunque en menor cantidad, cuando se produce un desorden hormonal estas se hacen mas activas y su acción sobre la piel es evidente.

La acción de la testosterona sobre las glándulas sebáceas es la de propiciar la secreción aumentada de sebo.

El sebo acelera la regeneración celular lo que lleva a la obstrucción de los poros con la formación de puntos negros, el aumento de sebo también genera un campo propicio para la colonización bacteriana.

Desde allí se desarrollan las lesiones de acné en todas sus variantes desde puntos negros hasta nódulos, pasando por pápulas y pústulas, las lesiones residuales pigmentarias son frecuentes.

Actualmente podemos evitar esto, ya que contamos con tratamientos para eliminar definitivamente el acné y sus secuelas.

Acné y hormonas, estrógenos

El acné afecta a las mujeres adultas durante la menopausia por la disminución de su principal hormona sexual, los estrógenos.

En la menopausia se altera el equilibrio entre las hormonas femeninas (estrógenos) y masculinas (testosterona) produciéndose un desorden hormonal y es en ese momento cuando la mujer adulta comienza a tener acné.

Generalmente las lesiones, puntos negros, pápulas, pústulas y sobre todo nódulos se sitúan en el mentón siguiendo una linea hacia ambas orejas, esta es una ubicación casi patognomónica del acné con componente hormonal

Este cuadro muchas veces se acompaña con aumento del vello facial y disminución de los cabellos, la frente se hace mas prominente, la caída de cabello se hace crónica,

Hoy podemos resolver este cuadro con modernos y eficaces tratamientos.

 

 

Tratamiento del acné hormonal

El acné cuando se desarrolla después de los 20 años, en general es debido a una alteración de las hormonas sexuales sobre la piel y de la noche a la mañana la piel de cara y espalda se ve cubierta con numerosas lesiones pustulosas y nódulos.

Desarrollamos tratamientos para estas afecciones logrando una remisión definitiva del 95% de los casos.


Acné en el embarazo

Es  muy frecuente recibir en la consulta dermatológica a mujeres, que cursando su embarazo, exacerban sus lesiones de acné o comienzan a tenerlas.
El mayor brote de lesiones se da durante los 3 primeros meses de embarazo para comenzar a remitir durante el último trimestre.

Es importante saber que la mujer embarazada puede y debe recibir tratamiento, por supuesto deben tenerse todos los recaudos, ya que no puede consumir o colocarse muchos de los medicamentos que comúnmente se emplean en el tratamiento del acné.
El único que puede prescribir tratamiento seguro, confiable y eficaz es el dermatólogo, quien deberá informar al medico obstetra el plan de tratamiento.
Estos recaudos incluso deberán continuar hasta terminada la lactancia ya que muchos fármacos se excretan junto con la leche materna.

Los puntos negros generados por el aumento de sebo, puede tratarse con una higiene diaria mas profunda, en cambio lesiones pustulosas o nódulo quísticas requieren de la consulta dermatológica para la iniciación de tratamiento mas eficaz.

La mujer embarazada puede y debe tratarse el acné, desde hace más de 20 años nos dedicamos a ello.

 

Acné en el periodo menstrual

En la mayoría de los casos en que aparece acné a causa de la menstruación, suele hacerlo unos días antes.

Los primeros días del ciclo suelen ser los peores, a medida que van pasando los días va disminuyendo la cantidad de acné.

El último día de la menstruación comienza a elevarse el nivel de estrógenos que ayuda a que la piel empiece a mejorar, esto se debe a alteraciones hormonales transitorias o crónicas, que tienen lugar en el cuerpo de la mujer durante esos días.

Cuando los brotes de acné durante la menstruación, son muy fuertes, es conveniente acudir al dermatólogo experto. él podrá determinar su causa e iniciar un tratamiento que se adapte totalmente a la persona y a sus síntomas.

En estos casos, no es conveniente automedicarse ya que el ciclo menstrual es distinto en cada organismo y los medicamentos que pueden tener éxito en una persona pueden no surtir efecto en otra.

Por ejemplo, en algunos casos, se pueden prescribir anticonceptivos ya que los anticonceptivos contienen hormonas que pueden ayudar a regular esta situación. Sin embargo en otras mujeres los anticonceptivos pueden tener un efecto adverso.

En algunas mujeres, es precisamente su alto contenido de hormonas lo que les provoca la aparición de acné o el empeoramiento del mismo.

Dese de hace mas de 10 años, a través de eficaces tratamientos, evitamos que se produzcan lesiones de acné y tratamos las secuelas que este ya produjo.

Acné y Rosácea

El acné y la rosácea son dos de las más frecuentes enfermedades de la piel.

Tienen en común la presencia de pápulas y pústulas en el rostro, una situación que puede llevar a diagnósticos erróneos por quienes no están familiarizados con el espectro completo de estas enfermedades.

Sin embargo, sus diferencias son más numerosas y pronunciadas que sus similitudes.

Los pacientes con acné tienden a tener piel grasa. Los comedones (puntos negros) son comunes. En casos más severos, los pacientes desarrollan quistes y nódulos que pueden curar dejando cicatrices.

Las lesiones son a menudo observadas en el pecho, espalda y brazos, así como el rostro. Los pacientes son generalmente más jóvenes (adolescentes) que las personas con rosácea.

La rosácea suele comenzar después de la edad de 30 años con picos de entre 40 y 50 años de edad. Las lesiones suelen limitarse a la parte central del rostro, los comedones están ausentes y no presenta cicatrices. La rosácea esta comúnmente asociada con eritema difuso,enrojecimiento y rubor. Puede haber telangiectasias prominentes y se puede observar el compromiso ocular. si la enfermedad avanza sin el correcto tratamiento puede comenzar a deformarse la nariz cuadro que se conoce como rinofima.

Tratamiento Ácne – Tratamiento Rosácea.

A pesar de que son enfermedades diferentes hoy contamos con un arsenal terapéutico capaz de resolver eficientemente estas dos enfermedades.

lo mas importante, es no perder tiempo y comenzar rápido un tratamiento correcto siempre en manos de un Dermatólogo.

Desde hace mas de 20 años nos dedicamos a resolver estas 2 enfermedades.

 

Acné y calidad de vida – Acné y psicología

La carga psicológica asociada con el acné, se ha descripto hace años por Sulzberger y Zaidens:

“No hay probablemente ninguna enfermedad que cause más trauma psíquico, más inadaptación social y entre padres e hijos, más inseguridad general, sentimiento de inferioridad que el acné vulgar”.  A pesar de la aceptación general de las consecuencias psico-sociales del acné, la medición de su efecto sobre la calidad de vida (CDV) ha comenzado en los últimos años.

En la práctica clínica, la comprensión de cómo la vida de un paciente se ve afectada por el acné, puede ayudar a seleccionar el tratamiento más adecuado para ese paciente mejorando su calidad de vida.

Aunque el acné es a veces considerado como poco importante en comparación con otras condiciones médicas, la morbilidad asociada es significativa.

Estudios recientes informaron que la autoestima de los pacientes con acné es mas baja que la media de adolescentes sin acné.

Es mas su padecimiento es comparado con aquellos enfermos de asma, epilepsia o artritis.

Los adultos con acné han experimentado efectos emocionales y funcionales como ser el enojo o la ira permanente y sobre todo las mujeres han disminuido sus relaciones sociales con tendencia al aislamiento y la depresión.

Es importante destacar que no siempre se correlaciona la gravedad del ácne con la disminución de la calidad de vida.

EN LA ACTUALIDAD EL ACNÉ PUEDE CURARSE. ES OBLIGACIÓN DEL DERMATÓLOGO INDICAR EL TRATAMIENTO QUE EN EL MENOR TIEMPO SOLUCIONE ESTA ENFERMEDAD.

 

 

 

 

 

 

Tratamiento de cicatrices de acné

 

 

Contamos con la mas alta tecnología y los mejores tratamientos para eliminar o mejorar considerablemente las secuelas de acné, con tratamientos de corta duración y resultados asombrosos.

  • Pellings químicos y mecánicos.
  • Dermabrasión.
  • Laser.
  • Radiofrecuencia.
  • HIFU.
  • Oxigenoterapia.
  • Tratamientos domiciliarios y en gabinete.

Desde hace mas de 20 años nos dedicamos a realizar los mejores y más seguros tratamientos.

 

Acné Mecánico o del deportista.

El acné mecánico se presenta en personas de diferentes edades y que su cara esta en roce continuo con algún objeto.

El uso frecuente de gorras o vinchas provoca un pequeño trauma constante sobre la frente, si se acompaña de excesiva sudoración, la piel comienza un proceso de cronificación (aumento de células de la capa cornea), esto se observa también en adolescentes que usan flequillo.

Las lesiones de piel van desde comedones: puntos negros y puntos blancos a pápulas y pústulas.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       El cuadro se revierte con tratamiento adecuado, evitando los factores mecánicos.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  La higiene diaria con un producto adecuado a cada paciente, es fundamental para la remisión de las lesiones.

Acné Hormonal

El acné en mujeres mayores de 20 años puede deberse a un desorden hormonal debido a exceso de andrógenos.

Un nivel excesivo de testosterona y otras hormonas masculinas podría ser la causa del acné en muchas mujeres y adolescentes, según sugiere un estudio llevado a cabo en Estados Unidos.

En la universidad de Alabama se realizo un estudio en mujeres con y sin acné a las que se les midió los niveles de 3 andrógenos.

Los investigadores descubrieron que el 63 por ciento de las primeras tenía un nivel elevado de al menos un tipo de hormonas; Incluso las chicas adolescentes, cuyo acné es parte normal de la pubertad, tienen una mayor probabilidad de mostrar un nivel excesivo de hormonas masculinas, probable causa de la enfermedad.

Los andrógenos, u hormonas masculinas, estimulan las glándulas grasas de la piel, claves en el desarrollo del acné. Los genes y los cambios hormonales del ciclo menstrual también contribuyen a esta condición cutánea. Estos resultados demuestran que los niveles elevados de andrógenos son un hecho común entre las mujeres que sufren acné, por lo que deberían ser investigados como posible causa, incluso en adolescentes.

Las características mas frecuentes son:

  • Acné de aparición súbita finalizada la adolescencia
  • Irregularidades menstruales,obesidad, fertilidad reducida, resistencia insulínica, Síndrome S.A.H.A. (seborrea, acné, hirsutismo, alopecia).
  • Escasa respuesta al tratamiento convencional.

Acné y depresión

Aunque el acné es una enfermedad que no pone en riesgo la vida, deteriora profundamente la vida de quien la padece.
Muchas veces se toma a esta afección como algo trivial, cuando esta afectando profundamente y muchas veces en silencio, a quien la padece.
Los trastornos psicosociales que se describen en los pacientes con acné afectan la autoestima, la confianza en si mismo, la imagen corporal y generan depresión, vergüenza, frustración, enojo, confusión, cambios en el estilo de vida, problemas en la dinámica familiar y laboral, aislamiento social.

Durante la adolescencia es muy importante agradar a las personas del sexo opuesto y la estética juega un papel muy importante en este aspecto. Tener acné puede hacer que a uno lo excluyan de un determinado grupo o que no se atreva a integrarse por temor a un posible rechazo. Este hecho afecta emocionalmente a aquellas personas que lo sufren, disminuyendo su autoestima.

La dismorfofobia es la percepción exagerada de los padecimientos cutáneos se asocia con frecuencia en el acné. Se perciben feos frente al espejo y se obsesionan por la imagen que su entorno se percibe de ellos, esto lleva a una depresión clínica y a un trastorno obsesivo compulsivo o fobia social.

Muchos deportistas abandonan sus entrenamientos cuando tienen episodios de brotes fuertes de la enfermedad o se alejan definitivamente de su practica.

Generalmente las mujeres suelen sufrir más los efectos emocionales y psicológicos del acné y lo hacen a la mínima aparición de algún grano o punto negro.

En la mujer adulta genera insatisfacción y alteraciones en la conducta, retracción social, autoestima baja y poca confianza en si mismo/a, concepto muy bajo de la propia imagen corporal, timidez, sentimientos depresivos, enojo, preocupación, frustración.

Es importante determinar cuan importante es la aparición de acné para la persona afectada. Es posible que no le afecte demasiado, en cuyo caso no habrá porqué preocuparse excesivamente siempre y cuando el acné sea leve o moderado.

También es frecuente que personas que presentan un grado leve de acné, sufran los efectos psicológicos y emocionales del acné, y que esto les condicione o dificulte en su relación con los demás. La aparición de acné en una persona insegura, puede causarles temor a mostrarse en público por temor a que la gente pueda sentir rechazo hacia ella o él.

Acné, tratamiento: soluciones definitivas

Curamos el Acné, indicando los mas avanzados tratamientos en forma personalizada, En unos pocos meses todos tus padecimientos se habrán acabado.

Desde hace mucho tiempo estamos capacitados para resolver definitivamente tu problema de acne, independientemente de su causa de origen y edad de presentacion.

Acné

El acné es una enfermedad inflamatoria de la unidad pilosebácea. Es una de las patologías dermatológicas más frecuentes, ya que afecta casi al 80% de los adolescentes entre los 13 y los 18 años.

Representa el 25% de las consultas al dermatólogo y posiblemente este número sea aún mayor en la consulta del pediatra y médico de cabecera.

Puede durar muchos años, dejar cicatrices persistentes y provocar efectos adversos importantes en el desarrollo psicológico del adolescente que la sufre.

Su etiología es multifactorial y actualmente existen tratamientos muy efectivos para controlar cada uno de los factores patogénicos implicados.

El conocimiento correcto de las bases fisiopatológicos del acné permite efectuar una aproximación terapéutica adecuada que a menudo es definitiva en casos leves o moderados, y permite ayudar de forma correcta los más graves.

En este momento, entrados en el siglo XXI resulta inaceptable que un adolescente tenga que oír: «El acné es cosa de la edad, !ya se te pasará!

 ACTUALMENTE EXISTEN TRATAMIENTOS QUE RESUEVEN DEFINITIVAMENTE EL ACNÉ.

Se puede definir al acné como a una enfermedad inflamatoria de etiología multifactorial que afecta la unidad pilosebácea con la intervención del Propionibacteriumacnes y otras bacterias.

Su patogenia aún no queda del todo definida, pero el conocimiento de los distintos factores que intervienen en la misma ha permitido desarrollar nuevas medidas terapéuticas específicas.

Factores Patogenicos:

En la patogenia del acné es menester considerar cuatro factores básicos:

  • Aumento de la secreción sebácea.
  • Hiperqueratosis ductal con obstrucción del folículo pilosebáceo.
  • Colonización bacteriana por P. acnes.
  • Inflamación secundaria.

La lesión inicial, el microcomedón, es el resultado de la obstrucción de los folículos sebáceos por un exceso de sebo junto con células epiteliales descamadas procedentes de la pared folicular (hiperqueratosis ductal).

Estos dos factores causan lesiones no inflamatorias como los comedones abiertos (puntos negros o barrillos) y los microquistes o comedones cerrados. Una bacteria anaerobia, el P. acnes, prolifera con facilidad en este ambiente y provoca la aparición de mediadores de la inflamación.

Existen algunas evidencias que confirman una cierta predisposición genética en la aparición del acné.

Existen también factores raciales ya que, por ejemplo, la raza negra tiene más tendencia a padecerlo.

Factores fisiológicos como el ciclo menstrual y el embarazo pueden así mismo influir en su aparición.

La impresión popular que algunos alimentos pueden provocar lesiones de acné no ha podido ser nunca demostrada científicamente, ni el chocolate, ni los frutos secos, ni los embutidos, así como tampoco el contenido calórico de la dieta, el yodo o el flúor se han demostrado importantes en la patogenia del acné.

El clima resulta también un factor controvertido: si bien la mayoría de los pacientes mejoran durante el verano, otros pueden empeorar para padecer el llamado acné solaris o estivalis.

El estrés juega también un papel importante, y el uso de cosméticos que no sean elaborados como «libres de grasa», pueden hacer persistir el acné en pacientes post adolescentes y hacer fracasar cualquier aproximación terapéutica en la que no se tenga en cuenta este factor.

En el acné iatrogénico, los corticoides, algunos antidepresivos tricíclicos, fenilhidantoínas y litio, así como los derivados de la vitamina B, pueden estar implicados.

La exploración de un paciente con acné es básica a la hora de establecer el tratamiento adecuado.

Existen cuatro puntos que no se deben olvidar para indicar un tratamiento eficaz:

  • Tipo de lesión: de predominio inflamatorio
  • Gravedad del cuadro: intensidad- estadio delas lesiones.
  • Extensión: afectación de cara, pecho y/o espalda.
  • Factores asociados.

Tipos de Lesiones de acné.

Resulta fundamental diferenciar las lesiones inflamatorias, de las no inflamatorias, así como también definir la lesión predominante.

Lesiones no inflamatorias:

• Comedones cerrados (microquistes)

• Comedones abiertos (puntos negros o barritos)

Lesiones inflamatorias superficiales:

• Pápulas.

• Pústulas.

Lesiones inflamatorias profundas:

• Nódulos

• Quistes

• Máculas

Lesiones residuales posteriores a episodios de acné:

• Hiperpigmentación.

• Cicatrices

EL ACNÉ PUEDE CURARSE, LA ELECCIÓN DEL MEJOR TRATAMIENTO, ES INDICACIÓN DEL DERMATÓLOGO