Diagnostico de piel – estrés en piel

El estrés cutáneo representa todas las alteraciones que se han producido en la piel.

A medida que avanza nuestra vida nos vamos exponiendo a factores externos que alteran nuestro órgano más extenso (factores climáticos,ambientales, hábitos tóxicos) produciendo alteraciones en todas las capas de la piel.

En la epidermis esta alterado el recambio celular, la forma y el tamaño de las células son variables, hay menor cantidad de melanocitos y el espesor de esta capa puede variar.

En dermis la cantidad de fibroblastos esta disminuida, hay menos vasos sanguíneos, las fibras elásticas y colágenas están alteradas con una pérdida del volumen dérmico.

En hipodermis hay acidosis y menor circulación.

Los anexos pelos, uñas y glándulas también sufren cambios importantes.

Existen muchos tratamientos para solucionar estas alteraciones cuando son visibles, aunque lo ideal es medir el grado de estrés cutáneo en una etapa preventiva (evaluar lo que todavía no se ve) para esto se han desarrollado equipos tecnológicos de ultima generación que al medir la perspiración invisible posibilitan dar el tratamiento adecuado y personalizado en relación con las distintas etapas en que se encuentre la piel.

Este tratamiento puede estar dirigido a la prevención de alteraciones mayores o permitiendo a través de este diagnóstico preciso, lograr un tratamiento más rápido y eficaz.

 

Estrés y piel

Uno de cada tres pacientes que sufren de enfermedades de la piel sufre de problemas emocionales como el estrés, la ansiedad y la depresión. Es la estimación de la SBD (Sociedad Brasileña de Dermatología).

El estrés, la depresión y la ansiedad pueden causar trastornos graves, y pueden alcanzar la auto-mutilación, como la tricotilomanía, que es cuando el paciente arranca su propio pelo, pudiendo llegar a dejar secuelas cicatrizales.

El primer paso del tratamiento consiste en identificar el problema en la piel y luego el agresor psicológico.
En estudios realizados en niños con vitíligo, se separaron dos grupos, uno con tratamiento dermatológico exclusivamente y al otro grupo se le agrego tratamiento psicológico.

El que fue tratado con medicamentos y asesoramiento psicológico, tuvo resultados sorprendentes, la tasa de curación fue del 80% mayor que en el primer grupo.

Entre los niños, a menudo el nacimiento de hermanos el comienzo de la escuela, o incluso la separación de los padres fueron los factores desencadenantes de la enfermedad.

Los tipos más comunes de enfermedades de la piel causado por problemas emocionales son el acné, la caspa, irritación, psoriasis, caída del cabello y lesiones en las rodillas y los codos.

Lo importante es tratar lo antes posible a los pacientes, antes de que se convierta en un problema crónico.
el tratamiento psicológico varía de persona a persona.

Las personas que más sufren este tipo de problemas son los individuos con personalidad introvertida, que luchan para mostrar sus sentimientos y que han experimentado un trauma.